En busca de nuevos horizontes

Diversos seres vivos surgen continuamente, y después el entorno y las circunstancias determinan su permanencia o extinción. Aquéllos que permanecen tienden a generar copias de sí mismos y esparcirse por el mundo; se confirman así como estructuras estables, se consolidan como una base que servirá de soporte a nuevas creaciones. Un proceso parecido rige las ideas, que surgen continuamente en el entorno de las mentes. Algunas tienen una existencia efímera, otras permanecen y se extienden a otras mentes. Estos escritos han nacido, han crecido, han madurado, y ahora son navegantes que se aventuran hacia horizontes desconocidos.
Ahora es el momento de viajar.

El sueño de la existencia

Filosofía, 2008

La naturaleza no esconde nada, se muestra siempre en todo su esplendor y acude al ágora del silencio para hablar en voz alta de sus misterios. Muchos la escuchan en la medida de sus posibilidades, pero nadie tiene unos oídos lo bastante finos como para captar la infinidad de sus matices. Lo que para un ser supone una revelación, para otro tal vez pase inadvertido por resultar del todo incomprensible. Una verdad que tan solo una minoría es capaz de entender puede ser proclamada a voces: la mayoría la ignorará. La misma lluvia resbala sobre las superficies impermeables, pero llena los poros de la tierra preparada para recibirla.

La ciudad sin cielo

Novela, 2005

«El hombre está todavía a las puertas. Acaba de pasar por ellas, pero aún no es consciente de la importancia de su descubrimiento. Más allá se halla un mundo de riqueza infinita. Un mundo que sus pequeños ojos aún no se han acostumbrado a ver». El filósofo visionario Leonardo Zaverio de Siracusa expresa así su sentimiento acerca del estado del conocimiento en el que se encuentra el ser humano, y adelanta en su obra Aeternitatis circumventus lo que será el futuro de la vida y la inteligencia en la Tierra.

Sobre mí

"Una cosa soy yo, otra mis escritos", advertía Nietzsche en Ecce Homo, su autobiografía. Y con el tiempo me parecen cada vez más acertadas sus palabras. Los escritos surgen espontáneamente, toman vida propia y evolucionan de manera imprevisible mientras son creados. Después permanecen inmutables, consolidan su independencia de manera lenta pero segura, y se convierten en delicadas eternidades capaces de trascender la vida de su creador. He aquí un poco sobre mí; todo lo demás son mis escritos.

Obras